jueves, 29 de septiembre de 2011

Repartición de bienes.

  
     Ella llegó a su vida sin pena ni gloria. Después de cinco años de discusiones, decidieron repartirse las cosas y marchar cada uno por su lado. Él salió del despacho del abogado con pena de la mano. Gloria y ella marcharon riendo en direccíón contraria.

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