lunes, 19 de diciembre de 2011

Nuevos mundos.

 Y cuentan las malas lenguas que fueron mayores las ganas de descubrirse a sí mismo un mundo nuevo que las de mostrárselo a la humanidad.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Batallas.

  
     Hasta aquí llegó la tregua. Se te han acabado las sutilezas diplomáticas. Voy a invadir tus continentes, a cercar tus fortalezas y a sitiar a tus escuadrones. Asaltaré tus fuertes, afrontaré a tus batallones y ocuparé cada uno de tus territorios. Te auguro un combate implacable hasta que en tu último aliento me ruegues la amnistía.
      Apartando el tablero de Risk que los separaba se acercó a su boca, dispuesto, de una vez por todas, a dejarse de juegos.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La estatua de la libertad

        Soltó la antorcha, bajó de su pedestal y tiró la corona al suelo. Viendo como se comportaban aquellos pequeños humanos que paseaban bajo sus pies, pensó que ya no tenía sentido permanecer una noche más, con el frío que hacía, según estaban las cosas.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Abandonos

          Y me abandoné tanto al calor de sus risas y de sus abrazos, que cuando se fue, no fui capaz de encontrar el camino de vuelta a mi misma de nuevo. Tengo que recordar la próxima vez ir dejando miguitas de pan a lo largo de sus besos, no sea que  me despiste y olvide, otra vez, como regresar a la alegría.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Oscuridades

   Entró en la consulta del oculista y pacientemente esperó su turno. No olvidará la cara del médico cuando le dijo que el problema es que él veía nítida y claramente. Desde que ella se fue la luz y el color le parecían tan dolorosos, que había decidido que si, tal vez, tuviese algunas cataratas de sobra, de algún paciente recien operado, el podría volver a la vida oscura y gris en la que vivía antes de conocerla, y así, por fin, dejar de echarla de menos.


   

martes, 25 de octubre de 2011

Me van a permitir una licencia.

 
      Hay vínculos que unen más allá que la sangre y lazos que conectan más que la cadena del genoma.
     
      Genomas creados a base de sustos infantiles, bromas pesadas y ligeras, tiempos difíciles y veranos en Benidorm. Paellas de domingo, cocidos de sábado y tortillas pantaneras. Paseos en bicicleta por países extraños, psico-cúpulas de estrellas y bocadillos de calamares. Días de Reyes y noches de insomnio.
   
      Esa cadena genética no habrá ciencia que la pueda descifrar jamás. Esa cadena sólo la conocemos tú y yo.

Muchas felicidades!

viernes, 21 de octubre de 2011

Voyeur

      Cuando nadie le ve le gusta destripar gente. Cuando llega del trabajo se relaja diseccionando, despedazando y rasgando al pobre desgraciado que tiene delante. Disfruta viéndolos desangrarse y retorcerse frente a sus narices. Se regocija en el dolor de los demás, alimentándose de su tortura. Tan pronto como se ha saciado, apaga Sálvame y se va a la cama.

sábado, 15 de octubre de 2011

Amistades peligrosas.

      
       Se conocieron no recordaba donde, pero hacía ya mucho tiempo, de eso estaba segura. Desde que tenía uso de razón la recordaba en su vida, pasaban las horas muertas inventando cuentos, buscando formas en las nubes o maquillándose la una a la otra frente al espejo.

       Cuando crecieron, su amiga empezó a comportarse de forma realmente molesta. Cuando ella quería ir al cine, la otra refunfuñaba con que mejor veían una película en casa. Cuando el plan era acudir a alguna fiesta, siempre protestaba de la cantidad de gente y la imposibilidad de entablar una conversación con tanto ruido. Cuando algún chico se acercaba, se metía en medio mostrándose huraña y distante, espantándolo.

       Una tarde conoció a Jorge en la biblioteca. Aprovechando que esa tarde había ido sola, cosa que no solía suceder, hablaron durante horas, de todo y de nada, que es de lo que se habla en las grandes ocasiones.

        Así, tarde tras tarde, y librándose de su amiga con excusas, se escapaba hasta el rincón de literatura francesa, y así entre libros de Artaud, Baudelaire y Sartre, se contaron sus pasados, sus presentes y sus incertidumbres de futuro.

       Una mañana que iban caminando juntas, le vio desde la otra acera iluminándola con su sonrisa, Ella decidió soltar la mano de su compañera y cruzar la calle. Le dio un beso de esos grandes, que no sólo se dan con la boca porque no nos caben, sino con las manos, con las orejas, con la nariz y con la punta de cada pelo.

       Timidez, que vio la escena desde el otro lado de la acera, giro sus pasos en dirección contraria.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Hogares

    
     Y después de dar mil vueltas por el mundo, de conocer desde las montañas de Tombuctú hasta las llanuras siberianas, de haber nadado en los mares muertos y haber zozobrado en los más vivos, cuando le vio acercarse a ella son su media sonrisa y su libro bajo el brazo, supo, por fin, que había llegado a casa.

domingo, 2 de octubre de 2011

Superhéroes

Cuando cumplió los 7 años y vio la película de Superman, se convenció a sí mismo de que él también había sido tocado con algún superpoder, y decidió dedicar su vida a investigarlo.


Le costó 2 dientes descubrir que no podía atravesar las paredes, una brecha comprobar que no podía volar y 3 puntos en la rodilla percatarse de que tampoco poseía el don de la superfuerza (bueno, también le ayudó a descubrirlo Manuel, el matón del colegio).


A los 18 años se dio por vencido. Se resignó a ser un vulnerable humano más, sin ninguna de las gracias propias de los superhéroes.


Cuando conoció a Daniela, con sus rizos dorados y su luminosa sonrisa, por fin le fue revelada la naturaleza de su facultad. Cuando la vio pasar agarrada a la cintura de ese estúpido chico en la moto, se dio por fin cuenta de que el don que le había sido concedido era el de la invisibilidad.


viernes, 30 de septiembre de 2011

No todos los caminos llevan a Roma.


Ya no importa el cristal con que se mire, sólo volver a casa...


jueves, 29 de septiembre de 2011

Repartición de bienes.

  
     Ella llegó a su vida sin pena ni gloria. Después de cinco años de discusiones, decidieron repartirse las cosas y marchar cada uno por su lado. Él salió del despacho del abogado con pena de la mano. Gloria y ella marcharon riendo en direccíón contraria.

martes, 27 de septiembre de 2011

La insoportable vacuidad del ser.

La princesa cepillaba sus cabellos sentada al borde del estanque. Como cada día desde hacía unos cuantos, un sapo salió de entre los nenúfares para hacerle compañía. Durante un par de horas bailaba para ella agitando sus patitas, croaba alguna de las canciones de moda o contaba chistes sucios que hacían sonreír y sonrojar a la bella princesa.


Una mañana la joven leyó en un magazine de moda, que se conocían algunos casos de sapos, que tras ser besados por bellas señoritas, se convertían en apuestos príncipes. Esa tarde la joven bajó al estanque con una extraña agitación en el pecho. Cuando el batracio saltó fuera del agua la princesa le comentó lo que había leído, y aunque jamás había escuchado nada igual, se dejó besar por la dama.

Desapareció en medio de una espiral de humo y efectivamente reapareció convertido en un apuesto príncipe, de rubia melena y gallardo porte. La princesa, hipnotizada por su belleza y deslumbrada por el brillo de su armadura, le cogió de la mano y juntos subieron el camino que conducía a palacio.

El sapo, sorprendido y fascinado por su nuevo aspecto no paraba de mirarse al espejo, acariciarse el pelo y palparse los músculos de los brazos.

- ¿Habéis visto mis brazos princesa? ¡Mirad que músculos donde  antes no había más que un par de esmirriadas ancas!

- ¿Os habéis percatado, princesa, de lo dorados que lucen mis cabellos al sol? ¡Antes no me cubría más que piel rugosa y espesa!

- ¿Habéis observado mis blancos y fuertes dientes y mi voz potente y grave?¡ No cómo mi anterior croar, que no intimidaba a nadie!

Esa misma noche, mientras el príncipe dormía, la princesa se escabulló fuera y bajó al estanque, a ver, si con un poco de suerte, encontraba algún sapo insomne que le contara un chiste verde, o que croara canciones de moda y la hiciera reir un rato.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Los cuentos cambian.

La Bella Durmiente se dio cuenta de que las cosas no marchaban bien. Era la quinta noche consecutiva que se hacía la dormida en el sofá cuando escuchaba las llaves del príncipe entrando en la cerradura.

jueves, 15 de septiembre de 2011

A 8 cm del suelo.





Salió de la ducha, se lavó los dientes y se atusó el pelo. Un traje gris, aburrido, sería su uniforme, un día más, para ir a la oficina.  Se puso unos tacones y sonrió cómplice a su reflejo en el espejo, aún desperezándose. Ellas conocían un secreto, uno que se transmite de mujer a mujer, de generación en generación en una matriarcal confidencia. Los tacones consiguen, mágicamente, arrancar sonrisas. Al fin y al cabo, son los únicos que realmente logran elevarnos 8 cm sobre el suelo, y así, ayudarnos a evitar tener los pies sobre la tierra.

domingo, 11 de septiembre de 2011

La vida secreta de las palabras

Cuando alguien le preguntaba por qué gustaba tanto de pasarse las horas sola, en su cuarto, sin jugar con nadie, sin hacer ruido, ella se limitaba a mirar con sus risueños ojos y a esbozar una media sonrisa.
“Pobre niña, todo el día sola, encerrada… se debe aburrir tanto sin jugar con nadie, con la cantidad de niñas de su edad que hay en el bloque”
Como cada tarde, después del colegio, merendó rápidamente en la mesa de la cocina y subió corriendo los escalones hasta llegar a su cuarto. Al cerrar la puerta, salieron de debajo de la cama, del altillo del armario y de los más profundo de los cajones, miles y miles de palabras. Ella las reunía, las alineaba o las guardaba en una caja para futuras ocasiones, y con ellas creaba un barco pirata, un castillo encantado o una remota selva.  Otras veces prefería saltar a la comba con los adjetivos o disfrazar a los sustantivos de hermosas señoritas para tomar el té.
Y cuando su madre le preguntaba por qué no quería jugar con Adelita, esa pesada del cuarto, que no era bueno que creciese sin amiguitas, ella miraba de reojo debajo de la cama y esbozaba una cómplice sonrisa a algún pronombre que, impaciente por salir de su escondite, asomaba una patita por debajo de la cama…