jueves, 3 de noviembre de 2011

Oscuridades

   Entró en la consulta del oculista y pacientemente esperó su turno. No olvidará la cara del médico cuando le dijo que el problema es que él veía nítida y claramente. Desde que ella se fue la luz y el color le parecían tan dolorosos, que había decidido que si, tal vez, tuviese algunas cataratas de sobra, de algún paciente recien operado, el podría volver a la vida oscura y gris en la que vivía antes de conocerla, y así, por fin, dejar de echarla de menos.


   

7 comentarios:

  1. A veces la claridad es tan dolorosa... Me dio usted una idea para un micro, se la robo en un descuido :P
    Un abrazo nublado y sonrisas borrosas

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  2. Entré siguiendo el comentarios de Niño Cactus, me gustó tu texto, tienes un buen blog, voy a seguirte.
    Un saludo.
    HD

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  3. La pequeña esta empezando a crecer y, pasito a pasito ,llegará a la meta.

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  4. NiñoCactus, no se puede imaginar usted cuán importante es su comentario en mi modesto micromundo y cuantas sonrisas, suspiros, guiños y tristezas se me han escapado con su blog.

    Que se sigan desparramando las palabras por todo el mundo!

    Un abrazo luminoso y muchas nítidas sonrisas!

    Fdo: una humilde seguidora.

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  5. Humberto, bienvenido al cajón!

    Gracias por compartir palabras y tiempo.

    Saludos secretos!

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  6. Y a todos los demás, los de siempre... las gracias no me caben en el cajón!

    Mil millones de macroSon-risas! :)

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